celos

Qué son los celos, tipos de celos y por qué los sentimos

Los celos son una reacción emocional desagradable o negativa. La cual experimentamos como resultado del temor que nos invade al intuir o suponer la posibilidad de perder el afecto o la atención de una persona importante en nuestras vidas. Se trata pues de una señal de alerta que se caracteriza por provocar sensaciones de angustia e inseguridad.

Aunque es más común que se manifiestan en uno o ambos miembros de las parejas sentimentales, los celos pueden hacerse presentes en todo tipo de relaciones interpersonales. Se sabe que están presentes entre los seres humanos desde la antigüedad, y no son exclusivos de un determinado género o rango de edad.

Existen dos tipos de celos: los celos adaptativos y los celos patológicos. Esta clasificación tiene que ver principalmente con la capacidad de manejar adecuadamente o no los sentimientos de enfado, irritabilidad o rivalidad, derivados de los celos.

Los celos adaptativos son aquellos en los que los sentimientos desagradables se pueden encausar o controlar gracias a una serie de herramientas emocionales. Las cuales permiten gestionar de manera apropiada los sentimientos, a fin de tomar acciones que garanticen la estabilidad de la relación.

Los celos enfermizos o patológicos en cambio, generan una gran tensión o ansiedad en los individuos. Dependiendo de varios factores, pueden llegar a convertirse en un serio problema para el bienestar psicológico de quienes los padecen. Pues muchas veces, en estas personas los sentimientos se manifiestan de una manera desmesurada, irracional y dañina.

Los celos son una señal de alerta que debemos aprender a canalizar | Foto de cottonbro en Pexels

Qué son los celos de pareja

En el ámbito de la pareja los celos surgen cuando sentimos que está en riesgo el amor o la atención de nuestro compañero sentimental. Aunque la mayoría de las veces no representan un obstáculo para la relación, si se vuelven enfermizos, pueden causar mucho daño, e incluso provocar la ruptura del vínculo afectivo.

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Nueva York, concluyó que detrás de los celos patológicos se encuentran condiciones como la inseguridad, una baja autoestima y una crianza poco saludable a nivel emocional. Lo que da como resultado el desarrollo de conductas dependientes extremas.

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Sorprendentemente, es más común de lo que debería que haya personas que confundan la celopatía con el exceso de amor o de preocupación por el ser querido. Esto no solo no es cierto, sino que puede convertirse en un impedimento para detectar y trabajar los trastornos de personalidad subyacentes en el celoso patológico.

Es por ello que debes estar alerta, sobre si tu o tu pareja intenta controlar aspectos importantes como la vida social del otro. Perturbando así la tranquilidad de ambos con dudas y sospechas que no se ajusten a la realidad.

Pues en estos casos es muy importante que tomen acciones contundentes y efectivas, como por ejemplo, la de consultar un psicólogo o especialista. También puede resultar útil la ayuda de un coaching profesional.

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